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15/12/20

Refugio 1: el amor

Diamela Elmit escribe sobre un hospital de enfermos mentales. Inés Dussel lo retoma para hablar del amor y la pedagogía. Yo me subo a este retazo al pensar en los refugios.

Es que el amor tiene tanto de casa con olor a comida o de mano apretada...es que puede hacer tanto con tan poco...

Este año tuve muchos “tés y panes con mantequilla”,... Atesoro varios virtuales…
  •    Los “¿en qué andás?” de letra negra sobre fondo blanco que hacían que el whatsapp se llenara de gente y ojos queridos.
  •    Los corazones de instagram que de manera sutil decían “leí” “me gustó” “acá estoy” y lograron que mis presentes se unieran a otros presentes.
  •    Las reuniones de zoom laborales que más que nunca tuvieron la capacidad de cruzar la vida con la tarea que nos tocara ese día. Encuentros que se volvieron rituales y que, como al Principito, me hacían sentir contenta desde las tres de la tarde si sabía que la reunión era a las cuatro.

Y podría seguir...porque además tengo de los otros, los presenciales...pero me los guardo por un rato más en el bolsillo…

¿Me cuentan de sus panes con mantequilla?

(Cita: Dussel, Inés (2006) “Del amor y la pedagogía. Notas sobre las dificultades de un vínculo” en Educar: figuras y efectos del amor de Graciela Frigerio y Gabriela Diker (comps), Del estante editorial, Buenos Aires)

14/12/20

Un mes para despedir el año

Puente con lluvia- Van Gogh
Leí alguna vez que el duelo de los familiares con los que se tuvo una relación conflictiva es más difícil de elaborar. No tengo idea si es así realmente, pero algo de eso siento con este año que está por terminar. Tantas veces lo vi como un pariente de esos que no dejan de aguijonear con su presencia meta remover los baldes para que lo sucio nunca llegue al fondo, tantas veces se me volvió inoportuno y estirado...

...Pero, llega el momento de la despedida y siento un no sé qué inexplicable...

Para conjurar este adiós me auto-desafié a un mes de cierre. Un mes de buscar pepitas y envolverlas para regalo. Me verán por acá en "varieté". Espero sus voces, pero también sus silencios. Como los balineses que narran cuentos cuando alguien muere, pienso arremeter este tránsito envuelta en historias.

17/4/13

Historias de currículums

Inicio de la película "Coraline" de Neil Gaiman (2002) 
en donde se ve una muñeca que se transforma en otra. 

Hace un tiempo que el  blog está clueco o medio tuerto 
(que no muerto ni menos cuerdo) . 
Es y no es. Tiene relleno de migas y piedras
que no salen o no saben a camino conocido...

Un invierno finlandés, un niño a criar 
y unas cuantas valijas dan cuenta del exilio...
las lentes enfocan y se oscurecen de a ratos. 
Quién somos quién es también parte de la ecuación.. 


Un currículum para la vida
Esta entrada surge de un comentario que me hizo Francisco en el congreso de Educathyssen cuando presentaba el video sobre biografías (el que grabé con la maravillosa Belén Galli y donde participaron también Inés y Luca).  Preguntó sobre las características que tendrían que aparecer en los currículums de educadores de museo...

Di una respuesta en ese momento y me quedé pensando... Tal vez los educadores no entren en el clásico formulario de currículums de las páginas de búsqueda de trabajo y haya que buscar un formato más adecuado...

Un profesional que va a tratar con visitantes tiene que tener una particular audacia y un sentido de la creatividad que sea capaz de conectarse con lo que ofrece el museo y con los que llegan hasta ahí...Además tiene que ser una persona enamorada de los detalles y que sepa conectar su propia historia con el trabajo diario...

Creo que los currículums deberían tener huellas íntimas del postulante...Me imagino textos enigmáticos para los educadores interesados en generar nuevas preguntas, llenos de microrrelatos para quienes tienen escucha, con una estructura incómoda para los que son provocadores y poéticos para los que encuentran metáfora en el encuentro...


Pesca del día
Acá van algunas ideas de la web.  Ideas que tal vez sirvan para acordarnos que en los currículums también nos contamos a nosotros mismos.


Voces con identidad, piezas con personalidad
"Jazz" Henri Matisse
Colección Met
En el The Metropolitan Museum of Art varios integrantes del museo se presentan contando  anécdotas personales y formas de ver la vida. Cada uno desarrolla un tema significativo para él o ella mientras se van viendo imágenes de diferentes obras del Museo que se relacionan con lo que cuentan. Son cien episodios que fueron enviados por email a medida que se grababan y que ahora están a disposición en la web.
Los relatos tienen un título, foto y nombre de autor. Para acceder a ellos hay que hacer click en la imagen en blanco y negro del protagonista.Ir a Connections


Si alguien usara este estilo para un próximo currículum de educador de museo tal vez podría...
...agregar fotos de cuadros esculturas que dejaron raíces en su historia. Obras de arte que hayan servido de "refugio" o "acantilado".
...escribir  títulos que nombren de una manera sugerente las distintas seccionas. "Juego de libros" o "Momentos de búsqueda" pueden ir bien para hablar de los estudios y "Ascenso al monte" o "Aventuras argonáuticas" para nombrar la experiencia laboral...
...grabar su voz para que se perciba con qué palabras la intensidad crece y en cuales se vuelve clara. También para que se vea de qué madera están hechos sus silencios.
...incluir relatos de su vida cotidiana para que sea el lector el que saque sus conclusiones a partir de esas acciones que se hacen casi sin pensar.



Olor a idea y memoria
Marimekko es una de las empresas de diseño más famosa de Finlandia y propone conocer a cada diseñador  a partir de frases que ellos completan de la manera que se les ocurra. No hay lista de estudios, ni de obras realizadas, cada uno se define a partir de frases como "La cosa más importante que recordar cuando se decora un cuarto...""La palabra que mejor describe mi filosofía de diseño...", "El olor que me hace acordar a mi infancia..."...
Ir al perfil de Anna  Ir al perfil de Fujiwo
Colección Primavera 2013 "Marimekko"

Si alguien usara este estilo para un próximo currículum de educador de museo tal vez podría completar las siguientes frases...
  • "La cosa más importante que recordar cuando un visitante se acerca a nosotros..." 
  • "Trabajo mejor cuando..." 
  • "La palabra que mejor define mi filosofía educativa..." 
  • "Mi educador preferido..." 
  • "Mi primer recuerdo de algún objeto del Museo..."
  • "El color que para mí representa el coraje..." 
  • "Tres cosas sin las que puedo vivir por ahora..." 
  • "Si no fuera un educador de museo sería..." 
  • "Mi escape preferido..." 


A buen entendedor, pocas palabras
En el proyecto Six words memories  ("Memorias en seis palabras")se invita a quien quiera participar voluntariamente a escribir un fragmento de su historia en seis palabras. Estos textos deben ser enviados con nombre y apellido y luego de ser seleccionados, se los publica en diferentes libros.  Las publicaciones se organizan en torno a temas vitales como el amor, lo inesperado de la vida, los secretos o de grupos de pertenencia...
Remera con leyenda personal del
programa "Six words memories"

En un currículum de educador irían muy bien los espacios vacíos y palabras más sugerentes que connotativas. Tal vez las microhistorias deberían hablar sobre momentos vitales:
  • El momento de elegir la carrera
  • El primer trabajo
  • Un problema difícil de resolver en un museo
  • Lo que esperaría en un nuevo centro cultural
  • Una acción irresponsable
  • Lo imposible vuelto realidad.
  • Una intuición

Tache o marque con una cruz
Elegir un modo de contarse es abandonar el infinito. Es allegarse a lo terreno y tener que vérselas con la gran cantidad de información que queda afuera. También con la ingrata tarea de acomodar lo poco que se muestra de la mejor manera.

Para evitar el desánimo a quien esté por escribir su currículum de educador, le propongo una última forma. En  el libro "Los señores Moc y Poc"(Luis Ma. Pescetti) la biografía tiene algo de lista en donde nada es lo que parece,,,

Para que conozcan mejor a los señores Moc y Pc ponemos a disposición de los interesados estos datos. Marquen lo que sea correcto.
  • Los dos son bajos.
  • Moc es alto y Poc es bajo.
  • Poc es alto y Moc es bajo.
  • Bajo es alto y Moc es Poc.
  • Tienen bigotes.
  • No tienen bigotes.
  • Son calvos.
  • No son calvos con bigotes.
  • Son peludos.
  • Son sin bigotes y con pelo calvo.
  • Usan zapatos diferentes para el pie
  • izquierdo y para el pie derecho.
  • Llevan salsa de manzana en los bolsillos.
  • Tienen un pollo cerca.
  • Tienen brillo de la luna en su patio.
  • Tienen cuatro ojos entre los dos
  • Tienen la mitad de ocho entre los dos.
  • Apenas tienen dos ojos cada uno.
  • Son muy elegantes.
  • Son muy elefantes.
  • Son hervíboros.
  • Son ricos.
  • Son pobres.
  • Son ni muy muy, ni tan tan.
  • Son ni clan pink, ni tuiiiiiiiiiiing tannnnng.
  • Son divertidos.
  • Tienen el color de su piel.
  • Son muy viejos.
  • Son muy lejos.
  • Todavía no nacieron.
  • Tienen una edad normal para gente de su edad.
  • Tienen alas.
  • Son sin alas como todo el mundo, menos las aves.
  • Tienen flores en la amabilidad.
  • Parecen tímidos hasta el cansancio.
  • Parecen audaces hasta la coronilla.
A continuación, agreguen otras
características. Gracias
. …

Manifiesto
Sostengo vivamente que todos los directores de museo deben incluir la lista 
de los señores Moc y Poc al examinar a un postulante.
Es de suma importancia que se aseguren que el nuevo educador/a tenga
"flores en la amabilidad",  "audacia hasta la coronilla", "brillo de luna en el patio" 
y "salsa de manzana en el bolsillo"...

11/5/12

¿Quién es quién? El educador como protagonista en las biografías ajenas.

Yo soy lo que soy. Soy mujer. Soy mujer pájaro. Soy mujer pájaro de ojos con piedra. Pero a veces no soy eso y soy una otra. Y así puedo ser una raya que no quiere sacar la cabeza de la tierra o una línea que apenas se deja trazar en el espacio. 
.
El soy o no soy es lo que quiera mostrar cada día y lo que decida ser por la mañana. Es los nombres que me pongo  y los que se fueron guardando abajo de la alfombra. Es la manera en que el viento me vuela la bufanda y es los mundos paralelos en los que me escondo cada tanto. Es ser y no ser, es aparecer en forma de huella en el café de todos los días. 


Presentarse en sociedad
¿Por qué necesitamos contar quienes somos?  ¿Por qué a veces parecemos seres "elegidos" y otras veces apenas unos aprendices?

En este viaje me tocó varias veces decir quién era y escucharlo de parte de otros. En Barcelona, por ejemplo fui  maestra  en una reunión y en en la siguiente educadora de museos. Otra vez fui especialista en literatura infantil  y más tarde guía de museo escritora de un blog. Y mis títulos siguieron, fui escritora de un libro para chicos, una educadora que había trabajado en el Museo de Bellas Artes y el de las Escuelas, mamá que tenía que dejar al hijo con el marido, una argentina que vive en Finlandia, una persona enojada porque el hotel en el que estaba no tenía ganchos para colgar la toalla...

La gente que me fue conociendo seguramente construyó su propia biografía sobre mí. Una historia armada por mis interlocutores a partir de lo que yo iba mostrando y las interpretaciones que le dieron a eso que aparecía. Así las actitudes, las frases dichas, alguna anécdota, lo que no dije, lo que tenía puesto, fueron un sustrato que se uniría a sus propias biografías ...Eso que yo fui frente a los demás fue una invención individual en donde la realidad y la ficción jugaron sus cartas.

Contadores de historias ajenas
Gabriela Irueta en el espectáculo "Van Gogh y los colores"
Los educadores de museos ocupamos gran tiempo en contar la vida de otros.  Hablamos sobre artistas, investigadores, personajes históricos, héroes, santos, etc. Elegimos escenas, postales de sus historias, para mostrar lo que, a nuestro juicio, es lo más representativo. Seleccionamos y damos forma al relato y en esa acción dejamos huellas de nosotros mismos. Al enunciar también nos enunciamos.

Con esta idea me puse a revisar biografías escritas por distintos educadores de museos de Argentina. Si bien sé perfectamente que cualquier producción escrita por más objetiva que pretenda ser, siempre es subjetiva, me resultó fascinante que los rastros de los diferentes redactores aparecieran con tanta fuerza. Atrás de palabras formales y textos enciclopédicos se revelaban deseos, ideales, preocupaciones, maneras de entender la vida...

Lo que sigue es un tríptico de biografías de Berni* leídas para encontrar la voz del educador. Una es del Museo Castagnino, otra del cd 29 de la colección Educar que fue escrito por el equipo del MNBA y la última de la exhibición "Berni para niños" del grupo de la Isla de los inventos (el texto aparece también en un cd de Educar, el nº 5).

Museo Castagnino-"Yo soy de la misma ciudad que Antonio"
Berni (1954) Team de fútbol o Campeones de barrio
En esta biografía  no quedan dudas de que el pintor es rosarino, de hecho se nombra cinco veces la palabra "Rosario". Es como si pudiéramos ser un vecino del barrio al recorrer esta historia. Así podemos enterarnos del regreso con la "mujer francesa y la hija", su rol como director de la mutual popular de estudiantes y artistas plásticos, sus encuentros con otros pintores. Es una biografía terrenal, en donde aparece un hombre con intereses sociales que vive y lucha por sus ideales. Por eso no suena raro que el fin del texto coincida con el fin de su vida.

El museo Castagnino es en Rosario así que quien escribió este texto muy probablemente vive ahí. Al leer me parecía escuchar un escritor que decía "sí, yo llevo su misma sangre, sí, Antonio es de donde soy yo" Como si fuera hermano de él, como si tuviera en sus venas eso que hizo a Berni un artista consagrado. Pero también veía a alguien interesado en mostrar cómo un artista que no era del "ombligo Buenos Aires", había sido reconocido con numerosos premios y aún así seguía preocupado por los desposeídos. Como David frente a Goliat, ganaba el pequeño y lograba así defender a su pueblo...

Quizás se trate de un educador que cree que con decisión y trabajo hasta los más olvidados pueden salir adelante, que piense a los artistas de carne y hueso sin elementos "celestiales" que vengan a iluminarlos. También puede ser alguien que espera ser reconocido por los importantes, como el pintor, él es de Rosario, de un lugar pequeño en comparación con la gran capital y merece y puede y espera ser visto y valorado...
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CD29-Museo Nacional de Bellas Artes- "La formación es lo primero" 
Berni (1924) Autorretrato 
En un texto muy corto llama la atención el espacio que se le da a la formación de Berni. Se cuenta del centro catalá y de los maestros, de la beca a Europa y de su admiración por el Renacimiento y los surrealistas.  Lo que sigue es la mención de dos murales que realizó con otros artistas, su instalación en París en 1955 y la consagración por el gran premio de la Bienal de Venecia. Por último se explica la variedad de técnicas en las que incursionó y cómo su interés por lo social dio sentido a su trabajo.

Hay vientos europeos en esta biografía, nombres en francés, catalán, movimientos que vinieron de allá, la instalación en París... Si bien hay una referencia a los murales se omite la nacionalidad mexicana de Siqueiros y el resto de artistas argentinos. Los terrenos "allende los mares" ganan espacio.

Tal vez este educador entiende que en la vida de todo artista hubo maestros que dejaron huella y abrieron puertas para que pudiera encontrar su camino. Es probable que quien escribe confíe en la educación, la vea como algo importante en la vida de las personas. La incorporación del nombre completo de los maestros me hace pensar en una reinvindicación, en darle un valor por sobre el resto de los personajes ( los artistas sólo aparecen con el apellido). Quizás el escritor crea en las herencias, en el traspaso generacional, en la importancia de reconocer a "los mayores" en todo lo nuevo que aparezca...
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Muestra "Berni para niños"- "La vida es una aventura" 
Berni (1976) Ramona y la adivina o La adivina
Acá Berni es un héroe. Se cuenta la biografía de un personaje"renovador", "incentivador", "superador", con "visión muy positiva" que nunca deja sus ideales sociales de lado. Parece alguien mezcla de Ulises y caballero andante.No quedan dudas de que tiene "muchas vidas",es flexible y cargado de desafíos. Por eso a este aventurero la muerte le queda incómoda y le llega "inesperadamente". El biógrafo necesita decir que la muerte no le cuadra, que a los 76 años lo agarra por sorpresa.Y así nos lleva a nosotros, los lectores, a acompañarlo en el sentimiento de haber perdido al Cid campeador de nuestras tierras.

Las palabras me llevan a imaginar a un educador que es, o "sueña con ser",  libre y apasionado. Muestra al artista como alguien que vivió sin dejar nada en el camino y que hasta último momento conservó su espíritu joven. Seguramente para él la vida debe ser una aventura con diferentes estaciones, donde haya capacidad para el cambio y actitud  para poder incorporar lo nuevo. Quizás  encare su tarea educativa de esa manera, proponiendo acciones desde la pasión y lo exploratorio, aunque tal vez sienta que todavía le falta y vea en Berni un maestro. Aunque quién sabe, puede ser que esa sea su forma de vida cotidiana y no haga más que contarse y mostrarse en el espejo del pintor.
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Cerrando
Me resulta curioso que en un solo texto aparezca la firma del educador...¿Por qué será ? No me alcanza con los nombres de todo el equipo educativo al final de la publicación. Me gustaría saber quién fue el que escribió cada biografía para unirme a su historia también. No me da lo mismo una producción en donde lo personal pretenda no estar...
Fotografía de Chema Madoz
Dejamos  lágrimas, sangres y sudores en cada una de las cosas que hacemos. Hacer "como si no" es borrarle una parte fundamental a la historia. ¿No contamos, acaso, la vida de los personajes famosos  porque creemos que tienen que ver con sus obras?

Y para seguir pensando esto recomiendo las preguntas que se publicaron en el blog del Museo de las Escuelas sobre la muestra "Patrimonio en-marcado". Una exhibición curada por Silvia Paz y Mariano Ricardes que busca mostrar marcas en útiles escolares. Es una muestra que pone en primer foco a las tallas, los raspados, las etiquetas, las roturas, las mordidas, para mostrar el paso de diferentes alumnos por cada objeto.
Ahí van las preguntas:
¿Qué cosas dejaste marcadas a lo largo de tu vida?
¿Dónde escribís tu nombre?
         ¿Qué marcas imborrables tiene tu cuerpo?
                                      ¿Cómo dejás tu marca en este mundo? 



Pastillita
¡Y me faltaba la voz del mismo Berni! La encontré de casualidad y me encantó como corolario de esta entrada. Lean lo que dice sobre la memoria y su propia historia, les dejo a ustedes la tarea de inventar quién es realmente, o ficcionalmente, "el pintor".

"No tengo una gran memoria y he olvidado muchas cosas de mi vida. A todo el mundo se le quedan fijados ciertos recuerdos de su infancia y su juventud, de su propio rostro (...) La memoria es selectiva, retiene lo que le importa y borra el resto (...) yo puedo referir una historia con lujo de detalles, pero a lo mejor esos detalles y hasta la historia misma pueden haber sido inventadas por mí o alteradas sin querer, no voluntariamente. Eso pasa siempre y a un artista, seguramente, le pasa a menudo..."



*Antonio Berni: Pintor argentino nacido en Rosario, Argentina, en 1905

15/11/11

El 7 por 7 de los relatos- The Stoop Storytelling Series- Baltimore, Maryland

Los lunes esperábamos el recreo para escuchar a Geraldine. Siempre le había pasado algo terriblemente dramático en el fin de semana. Nos apiñábamos alrededor de ella para enterarnos cómo era que había terminado durmiendo en la bañadera de su casa, porqué a su compañero de baile le iba perfecto el apodo "Dragón" y qué había pasado el día que salió a mirar aros antes del examen más difícil. En los cinco minutos que duraba el relato nos enojábamos si alguien venía a interrumpir con avisos o venta de tortas para el viaje de egresadas.Éramos capaces de decapitar a cualquier mosca que se atreviera a cortar con su vuelo ese círculo apretado.
Cuando llegaba el final las risas eran tan fuertes que las lágrimas se saltaban de los ojos y más de una tenía que correr al baño para evitar hacerse pis en medio de la clase. Eso sí, nunca faltaba la frase "¡¡Sólo a vos te pasan estas cosas!!".

Casi al fin de quinto año íbamos solas caminando hasta su casa y empecé a recordar con mis palabras una de sus anécdotas más famosas, la del chico "feo". "Lo que no puedo creer es que la cosa terminara así" le dije. Ella me miró, dio vuelta la cabeza hacia los lados y me contestó: "A decir verdad el chico me dejó en la esquina, no a quince cuadras... y yo no me caí en ningún pozo..., además pobre, no tenía la cara cubierta de granos, apenas uno que le había salido en un costado de la frente...pero bue, si no cambio un poco los finales, la historia no tiene gracia".


La propuesta
The Stoop Storytelling Series es un programa en donde siete personas
comunes cuentan relatos de sus vidas en siete minutos. Un teatro de 541 asientos se llena los lunes a la noche en Baltimore, Maryland. Las personas que participan pueden ser "escritores, paseadores de perros, científicos, poetas, madres, manicuras..." y el objetivo es que cuenten una historia "verdadera" sobre su vida. La consigna es "Todo el mundo tiene una historia. ¿Cuál es la tuya?". La gente que relata está invitada a un taller previo en donde se trabajan los textos orales para poder potenciar los momentos importantes y dejar de lado lo que no lo sea, pero igualmente la propuesta busca mantener lo espontáneo y usa la palabra "honestidad" como una de las premisas.
Me pregunto: ¿Qué relación hay entre verdad, espontaneidad y armado de un relato para exhibir? ¿Qué distancia hay entre la verdad y la mentira?

El narrador espontáneo
Ana Ma Bovo enunció la estética del "narrador espontáneo". Aquel que cuenta una historia en esa línea deberá poder recuperar gestos, entonaciones y modos propios de la manera de contar de quien relata una anécdota. Que no se note la trama, lo artificial y que la historia aparezca frente a nuestros ojos como sucedida en la realidad y vivida por quien la cuenta.

En este caso los siete narradores no son profesionales, pero ordenarán sus relatos lo mejor posible para seducir a su audiencia y poder compartir con ella sus historias. Tendrán que elegir lo que muestran y lo que ocultan dejando de lado informaciones que son parte de la verdad que pretenden contar.
Se buscará la frescura del cuento de la vecina, del amigo o del verdulero bajo la promesa de realidad. Sin embargo, hasta en el relato más simple, hay inevitablemente construcción, un tejido de palabras y gestos hecho de un modo particular...Tal vez la voz del antagonista sea más grave que la que podamos comprobar o la frase de amor tenga más adjetivos que los que fueron dichos en esa tarde de otoño...Puede ser que retoquemos las escenas para convertirlas en metáforas de lo que una determinada situación nos hizo sentir y necesitemos todos los "ays" del mundo para explicar los dolores y todos los ceños fruncidos para enojarnos con lo que se va.

¿El uso de la palabra "espontáneo" será para nombrar un tipo de texto más cercano a las emociones? ¿O para hablar de cuentos con una organización que deje lugar a un modo de intuición capaz de sacar las mejores notas de nuestra propia caja de resonancia? Quizás sean los relatos en donde haya espacio para que las hilachas caigan en el lugar justo...

Las bibliotecas mentales
En la página web se dice que las historias que se escuchan son de "amor, muerte, venganza, perdón. Sobre errores pequeños y grandes (...)fracasos y éxitos. Epifanías que ocurren justo a tiempo...y otras que no." Los relatos eligen el tono y los que cuentan necesitarán tomar citas y estilos robados de la propia biblioteca mental (1). Esa biblioteca que se va armando con el primer relato de la madre, las anécdotas del abuelo, los libros leídos hasta el hartazgo, los dibujitos animados de la tele...
No somos plenamente conscientes de la cantidad de historias que cada uno guarda, pero ahí están ocupando estantes invisibles y susurrando modos a la hora de armar los propios relatos... Así el relato del olvido en el colectivo de un juguete puede tener la intensidad de la dracma perdida y la anécdota del primer beso toda la fuerza de "Love Story"...y podemos ser los mejores asaltadores de historias cuando logramos que la gente ría a causa de nuestra barra de amigos que discutía de música al estilo de manolitos, susanitas, miguelitos y mafaldas...

(1) En un post anterior hay una cita muy interesante de Hèrbrard sobre las bibliotecas mentales. Ir al post

7 veces 7
La elección del número 7 puede tener muchos motivos, pero ya que no hay enunciación de parte del equipo me aventuro a las razones...
  • Eligieron el 7 porque es un número sagrado, los gatos tienen siete vidas y las maravillas del mundo no son 8 ni 6...Es un número que habla de "lo completo", de la sensación de totalidad, lo que no tiene fin...Tal vez el rito de escuchar y escucharse tenga que ver con algo mágico, que escapa de lo terreno, algo que viene de los tiempos remotos y que seguirá aquí cuando ya no estemos...
  • El arco iris tiene 7 colores porque la luz blanca se descompone de esa manera, a su vez, la luz blanca se genera por la unión de esos 7 colores. Quizás al escuchar ese número de historias, algo luminoso suceda en el espectador... Una composición, una sinfonía trazada por tonos que dé como resultado un música que suena en forma de color o de sol o de linterna...
  • 7x7 es muy parecido al perdonar "setenta veces siete" de la Biblia. ¿Es qué habrá que pedir perdón por contar historias? ¿No será que en el fondo somos como el rabí Judá León Bel Becalel y nos atrevemos a crear golems con vida propia? Tal vez debemos pedir el perdón de los dioses por crear Frankensteins vocales que seguirán flotando en el aire y en las vidas de quienes estuvieron en contacto con ellos...desafiando las leyes y acercándonos demasiado a nuestra pretensión de ser como Dios.
Para cerrar
Verdad, mentira...¿cuál es nuestra realidad? ¿Por qué contamos historias? Wim Wenders me deja pensando...

"Personalmente (...) creo más bien en el caos, en la complejidad inexplicable de los fenómenos que me rodean. En el fondo pienso que las situaciones singulares no están ligadas entre sí y que las experiencias de mi vida no se componen más que de situaciones aisladas; nunca he encontrado una historia con un principio y un final (...) En verdad, creo que las historias mienten o, más bien, que son historias de mentiras. Pero son muy imporantes como formas de supervivencia(...). Creando contextos, las historias hacen la vida soportable y ayudan contra el miedo." (Wenders, 1990) (2)

(2) en Larrosa, Jorge, (2003) La experiencia de la lectura, FCE, pag 161

24/9/11

Historias para encontrar por ahí

"Leemos para saber que no estamos solos" dice el protagonista de Tierra de sombras (1993) ¿Contamos historias por el mismo motivo?...

Las biografías personales
Somos narradores de relatos románticos cuando hablamos de nuestro primer amor. Somos trágicos al contar sobre la muerte de alguien cercano, pero podemos ser paródicos si la persona en cuestión es lejana y en su velorio desfilaron personajes que provocaron un deja vu cristalizado... Somos Conans Doyles si buscamos policiales, Hemingways para los detalles, Borges para los misterios del tiempo y el espacio…

Organizamos el mundo en forma de historias, la realidad no es más que un relato, un cuento, que cada uno construye y reconstruye. Contamos y nos contamos para entender, para ordenar, para comunicar…Leonor Arfuch dice que la propia historia es un invento que puede aparecer en cada conversación:

“En verdad, todos nosotros construimos nuestro espacio biográfico día a día, aun sin marca en el papel,en la más corriente de las formas discursivas, aquella que no requiere especialización alguna:la conversación cotidiana. Si lo pensamos, nuestros diálogos e intercambioscon quienes nos rodean -familia, amigos, colegas, compañeros de viaje o de trabajo-están plagados de alusiones biográficas: el relato del acontecer-hechos, encuentros, peripecias, sentimientos- va tejiendo nuestra propia historia de vida.Y ese hablar -y el tener con quien hablar- es lo que permite dar una orden, una forma,y por ende, un sentido a aquello que nos pasa. Muchas veces descubrimos alguna clave de esa historia sólo cuando lo relatamos ante un otro, lo cual es una demostración más de la necesidad del diálogo, de la interlocución: hablar (narrar) es también esencial para la vida.” (Arfuch, 2010)*

The Calligrapher- Quay Brothers

Propuestas para "pescar historias"
Varios museos y actividades culturales proponen la búsqueda de relatos. A continuación va una lista de algunas de las que más me gustan.
  • En el Museo de Portland la gente es invitada a sacarse tres o cuatro fotos con un objeto significativo. Después tienen que grabar una historia de 45 segundos que explique porqué lo eligieron. ¿Mi preferida? La de las cartas Ir a la página

  • Para el Museo de las Escuelas de Buenos Aires hay historias que logran saltar las cerraduras. Un panel con llaves que tienen carteles de lugares de la escuela se enfrenta a otro en donde hay nombres de experiencias escolares. Los visitantes eligen una de cada uno y pueden contar historias en donde un bebedero se puede juntar con el Primer beso o el Aula con humedad. ¿Cuál fue mi historia? La mezcla de mate cocido y cocina: "Me encantaba ir a la cocina a tomar mate cocido con María Elena la portera. No era que fuera muy simpática pero siempre era mejor que escuchar las clases de mis profesoras del colegio." Ver otras historias (página 8)
  • Esta página me la recomendó la conservadora del Me, Silvia Paz, es una campaña para juntar fondos para la lucha contra el Alzeheimer. La gente puede donar un recuerdo y/o apadrinar alguno para que la "memoria" no se pierda. ¿Por qué escuché la publicidad muchas veces? Porque me gusta la historia de los novios andando en Vespa . Ir a la promoción Ir a la página
  • La película "After life" (1998) de Hirokazu propone que para pasar a la eternidad los muertos deben contar su momento más feliz de la vida. No todos logran encontrar la respuesta, pero entre las imágenes que quedaron en mi memoria aparecen las flores de cerezo de la mujer anciana y el plato de arroz sin sal del hombre que volvía de la guerra.
  • En el recorrido "Viajes y viajeros"(Pugliese, 2007) una bolsita guardaba recreaciones de objetos de "El árbol de la vida" de la cultura Chancay (MNBA) .
    Una mujer pájaro, un ovillo, una hoja tejida y una tela roja que envolvía flores...Los chicos se sentaban en la sala oscura y se les veía las caras apenas iluminadas con la luz que salía de la vitrina. Los personajes iban saliendo de a uno y los chicos proponían situaciones que continuaban cuando aparecía el próximo. Hubo ovillos tímidos enamorados de mujeres pájaros, hojas voladoras capaces de cargar a todo el resto y flores que caían en el medio de la historia logrando amortiguar alguna caída...


*Arfuch, Leonor, (2010) “Historias de vida: subjetividad, memoria y narración” Diploma Superior en Lectura, escritura y educación [Web en línea]. Disponible desde Internet en [http://virtual.flacso.org.ar/mod/book/print.php?id=39852]

23/5/11

Adentro de la radio viven hombrecitos- Muestra "los sonidos del ayer"- Salamanca


Ser hombrecito de radio no era un trabajo como cualquier otro. Era difícil conseguir un puesto porque no entraban más de tres o cuatro adentro de la caja de cada aparato. El entrenamiento podía durar años y en él se practicaba el arte del bien decir. Largo tiempo de Blablablas, blublus, brrrrs, gárgaras de huevo y ejercicios para relajar la voz. Detenidos meses para concentrarse en las frases y las canciones que debían ser ejecutadas al pie y al ojo de la letra.

Una vez que un hombrecito recibía el diploma se le otorgaba un apretón de manos y un traje café con sombrero de fieltro. Su destino se sorteaba entre las casas de artículos del hogar del país y allí debía esperar hasta que una familia eligiera el aparato que a él y a otros más les había tocado en suerte. Llegaba el día de la compra y la radio viajaba hasta el salón de alguna casa. Adentro había que estar atentos al movimiento del dial para usar la voz adecuada al leer los guiones. Si alguno se enfermaba se usaba el recurso de “la mala señal” rascando el micrófono para dar sensación de lejanía sonora. Si alguno se distraía con las risas que venían de afuera, sus compañeros le daban un pellizco para hacerlo volver a la palabra. Si alguien tenía ganas de mirar el mundo exterior, se lo dejaba espiar unos minutos por los agujeros del altoparlante.

Cuando llegaba el tiempo de la jubilación se les hacía una gran fiesta y podían volver a vivir en sus casas. En sus hogares armaban una radio con una caja de zapatos pintada de oscuro y perillas de color verde. Apoyaban su cabeza en la mano y acercaban la oreja al aparato. Y ahí ellos podían adoptar las posturas que habían visto tantas veces en los "deafuera" y escuchar por primera vez las historias narradas en otros tiempos y reírse y llorar aunque el guión no lo hubiera dicho.

La muestra "Los sonidos del ayer" en el Museo del Comercio de Salamanca
El Museo de la Radio en Salamanca está dentro del Museo del Comercio. El recorrido es cronológico y empieza con biografías breves de los que de una manera u otra trabajaron para crear la radio.
Hay épica en la narración de las vidas de estos “inventores”. Así Marconi es el héroe joven que con “sólo 23 años”, en un “otoño” y luego de “muchas pruebas” logra una trasmisión de 2 km. También es el que vence los prejuicios de los “científicos” de la época que decían que era imposible trasmitir a través del océano. Roland de la radiodifusión capaz de salir adelante con su valor y convicción personal, Cid Campeador que por fin obtiene el reconocimiento mundial al recibir el Premio Nobel. ¿Es que alguien tiene una idea diferente de Graham Bell o Edison? ¿No nos fueron mostrados siempre como genios románticos que en la intimidad de su laboratorio generaban franquesteins maravillosos? Nos gusta leer sus proezas, pero tal vez haya más posibilidades para pensar a estos científicos.

Biografíassss y Borges también
La biografía también es ficción y en cada palabra que se elige hay una decisión sobre lo que se quiere iluminar de esa vida. Pensando en Marconi se me ocurren otras posibilidades para su historia en el Museo de la Radio: “Marconi, y la necesidad de comunicarse con el otro”, “Marconi, el lector”, “Marconi: el radioteatro que no es teatro”, “El hombre también se aburre de sus ideas”, “¿Por qué a la radio no se la llamó ‘Marconi’?”
Anoche encontré esta cita de Borges que le da una vuelta al tema: "Tan compleja es la realidad, tan fragmentaria y tan simplificada la historia, que un observador ominsciente podría redactar un número indefinido, y casi infinito, de biografías de un hombre, que destacan hechos independientes y de las que tendríamos que leer muchas antes de comprender que el protagonista es el mismo.(...) No es inconcebible una historia de los sueños de un hombre; otra de los órganos de su cuerpo; otra, de las falacias cometidas por él; otra de todos los momentos en que se imaginó las pirámides; otra, de su comercio con la noche y las auroras.", (Borges : 2005, pag 163)


La réplica de una sala
En un costado del Museo se ve una sala de los años cincuenta-sesenta con sillas frente al mueble que albergaba el “combinado”. La miro un rato y no me cuesta imaginarme a personas sentadas en comunidad para compartir un mismo sonido. Me gusta que recreen esa manera de escuchar porque habla de un pasado en donde esa forma era la más habitual. Un pasado en donde una comunidad de personas se daba cita para vibrar al compás de una nota o/y una voz aunque la escena que cada imaginación proyectara fuera bien distinta. Pienso que no estaban alejados de las noches en ronda de las tribus ni de los cantores de gestas de los pueblos. Tampoco de los minutos en los que me río junto al taxista que va escuchando a la negra Vernaci o cuando en una oficina un auricular se comparte para seguir el partido de turno. Cuando somos dos o más para escuchar, las ondas se multiplican y se cruzan y se rozan provocando un nuevo tejido. Tal vez para enriquecernos con el otro, tal vez para saber que no estamos solos. (C.S. Lewis en Tierra de Sombras)


La imagen
En el Museo de la Radio no hay hombrecitos sino una mujercita. No tiene sombrero de fieltro, pero es muy probable que algún día le llegue la jubilación y prepare su caja oscura para volver a escuchar los sonidos que alguna vez provocó.

8/10/10

"Yo estuve ahí"

Cuando hace unos años estuve en el Museo del Holocausto de Argentina asistiendo a una visita que habían preparado para educadores de Museos de Ciencias Sociales me sorprendió que nos acompañara a lo largo de todo el recorrido uno de los sobrevivientes que vive en nuestro país. Mientras se narraban hechos cronológicos, el hombre iba agregando anécdotas vividas por él. Su voz era la de alguien que "había estado ahí"... Alguien que era testigo con su cuerpo y emociones del horror. Hacíamos un silencio más profundo cuando hablaba y parecía que a través de sus ojos podíamos ver el reflejo de ese mundo de barracas, frío y lleno de gritos callados.

La voz en primera daba cuenta de escenas que no habían sido leídas en ningún libro sino que pertenecían a su memoria. Las palabras aparecían a modo de texto secuencial si se trataba de una anécdota y desordenadas si hablaba de cómo se sentía o describía algún espacio. Eran como pequeños cuadros escénicos que aparecían sin orden prefijado con la fuerza de documental y la potencia del cara a cara. La narración tenía una intensidad distinta a un cuent
o ficcional y estaba plagado de particularidades propias de la experiencia personal. Su microhistoria estaba construida a partir de detalles que para él eran importantes y daban un color distinto a la historia que contaba la guía.

Uno de los relatos que más me llamó la atención fue cuando contó la manera que él había inventado para comer más de una ración. El ardid consistía en que había conseguido un plato de alguien que había muerto y cada día hacía la fila dos veces. Esto conllevaba un riesgo altísimo de ser descubierto, pero él había conservado esta estrategia hasta el final. Contó la anécdota riéndose. Debo decir que no me esperaba poder escuchar algo así, de hecho hasta me sentí incómoda de que en medio de todo ese escenario se le ocurriera contar ese momento como algo gracioso. Sin embargo es una de las imágenes más fuertes que me quedaron de ese día... Uniendo esto con algunos dichos de Víctor Frankl (sobreviviente también de los campos de concentración nazi) supongo que el destello que hizo que no me olvidara de ese relato no fue la incomodidad de ese primer momento, sino darme cuenta de su capacidad para distanciarse de la mirada despectiva del otro y poder hacer uso de la astucia. A veces pienso que en su actitud hubo algo de Lazarillo de Tormes capaz de vencer a su ciego amo a través de sus tramoyas. Ese hombre había sido capaz de ganar...

Para seguir pensando
Muy pocas veces es posible tener testimonios directos en las visitas, en alguna inauguración se escucha a veces al artista o a alguien que donó una pieza, pero no es una actividad sencilla de sostener en el tiempo...
¿Qué relatos anecdóticos de la propia vida pueden iluminar un recorrido? Son relatos de una pregnancia muy fuerte, pero elegir el adecuado es el desafío...


¿Para qué la biografía?

"¿Por qué la escritura hace que sigamos la pista del escritor? ¿Por qué no podemos dejarle en paz? ¿Por qué no basta con los libros? Flaubert quería que bastasen: pocos escritores han creído con tanta firmeza en la objetividad del texto escrito y la insignificancia de la personalidad del escritor. " (Barnes; 2009 p 14)


Es habitual contar datos de la biografía de los artistas o personajes que nombramos en los museos. Muchas veces no sabemos si es una respuesta a una curiosidad del público, la repetición de una costumbre o un puente para la conexión más profunda de la obra. Lo cierto es que siguen utilizándose y suelen conservar cierta organización narrativa...se cuenta dónde nace el personaje, porqué decide hacer lo que hace,se dan datos del contexto, cómo evoluciona a través del tiempo y se cierra con su muerte o algún premio memorable.
Además de cuestionarnos de si es un recurso imprescindible, es importante reconocer que es la forma narrativa más común en las visitas guiadas. Pienso que de existir este tipo de relato puede pensarse de manera poética. Buscar la forma de que el texto tome textura, veladura, para que ilumine otros sentidos de la pieza.
En este post propongo la lectura de "El loro de Flaubert" de Julian Barnes. En esta novela, el protagonista, intenta indagar la biografía de Flaubert desde distintos ángulos.


El loro de Flaubert
En su visita a dos museos en donde se recrea la vida de Flaubert aparece el loro "auténtico" frente al cual el escritor produjo uno de sus cuentos más famosos. Evidentemente uno de ellos es falso, tal vez los dos...
¿Qué pasa con la verdad en el relato biográfico? Damos fe que lo que decimos es cierto, real, pero sabemos que en la selección de datos y en la construcción del texto hay mano propia. ¿Es posible lograr que la ficción sea verdadera aunque haya hechos que no sean reales? (Propongo leer "El concepto de ficción" de Juan José Saer)


El bestiario de Flaubert
Barnes traza una descripción del personaje en base a animales. El sentido que utiliza es diverso. *Usa a los animales como metáfora de su personalidad: "De vez en cuando coquetea con el rinoceronte y el camello como imágenes de sí mismo, pero principal, secreta, esencialmente, es el Oso" (Barnes; p60)
*Reseña relatos en donde Flaubert nombra animales: "Hace ocho días vi en la calle un mono que se precipitaba sobre un asno y quería cascársela a la fuerza" (Barnes; p66)
*Nombra animales como objetos decorativos y de fuerte relación con el escritor: la alfombra de piel de oso, el loro disecado, un cuadro con un oso
Me gusta pensar una biografía analizada con un lente tan particular, ¿qué pasa en esa mirada? ¿Qué posibilidades aparecen en esa relación tan dispar con la palabra "animal"? Me gusta la posibilidad de imágenes potentes, tanto en la metáfora de su personalidad como en el relato de sus objetos pueden aparecer acciones que den cuenta más fehacientemente de cuál es la verdad de ese personaje.

Los ojos de Emma Bovary
¡Mi capítulo preferido! Habla de una crítica literaria que descubre que Flaubert cambia el color de ojos al describir a Emma Bovary. Me gusta como Barnes se enoja con el hallazgo y dice que apoyarse en un sólo rasgo, como el color de ojos, para la descripción de un personaje puede ser completamente liviano: "Compadezco a los novelistas que tienen que mencionar el color de los ojos de las mujeres: hay muy poco de donde elegir, y sea cual sea la coloración finalmente elegida, siempre tendrá connotaciones triviales." (Barnes; p93-94)
¿Qué palabras y acciones usamos para describir a los personajes? ¿Por qué?

Cierro con una frase de "La trilogía de Nueva York" de Paul Auster
"Toda vida es inexplicable, me repetía. Por muchos hechos que se cuenten, por muchos datos que se muestren, lo esencial se resiste a ser contado." (Auster; p266)