Mostrando entradas con la etiqueta Experiencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Experiencias. Mostrar todas las entradas

30/6/13

El cuento del viaje- Video para el museo de Forssa, Finlandia



Cada cuento tiene su viaje y no hay viaje que no vuelva a existir cada vez que se lo cuenta. 
La memoria tiene la ventaja de no acomodar los recuerdos en estantes 
y por eso cada vez que contamos de la tormenta en el campamento 
las palabras pueden empaparse o salpicarse apenas. 

Entre el tú y el yo y el nosotros hay espacio para que todo confunda 
y para que al fin lleguemos a esa verdad 
que se nos escapa en zapatillas. 

El viaje dentro del viaje
Kati Kivimäki, la directora del museo de Forssa, Finlandia, me invitó a filmar un video sobre el museo y la ciudad. La propuesta es parte de un proyecto en donde se busca que diferentes "viajantes" cuenten su visión sobre el museo y la ciudad de Forssa.
En mi video elegí hablar de Finlayson, la compañía textil que de 1850 al 2009  fue el corazón de la ciudad. Esta empresa, además de fabricar telas a partir de las remesas de algodón que llegaban de otros países, tenía sus propios diseñadores que a lápiz y papel inauguraban modas y delineaban maneras de pensarse.

La filmación
El encargado de las filmaciones fue Niklas Gabrielsson, un estudiante de medios. Con él organizamos el guión y decidimos los lugares en donde filmaríamos. El primer día de trabajo nos llevó un tiempo organizar "la cuestión". Mi inglés precario y las diferentes escuelas de las que veníamos no hacían fácil entendernos. Él pensaba en colores, yo en palabras; él me mostraba un programa de edición y yo le hablaba de la idea general; yo buscaba la frase justa y él el lugar en donde la luz cayera con el ángulo preciso.
Pero todo eso que parecía difícil se fue diluyendo cuando empezamos a filmar. Puestos en acción, las diferencias aportaban claves en donde "lo otro" servía para potenciar.
Estas son algunas de las cosas que me dejaron pensando en el proceso de traducción entre lenguajes:

Antiguos carteles de ruta. Museo de Forssa

¿Por dónde se empieza a contar una historia? 
Varias veces había releído a Beverlly Serrell y la importancia de tener una "Big idea" antes de montar una exhibición, una frase madre que diera sentido a lo que se iba a mostrar. Niklas, en cambio hablaba de poner el foco en el principio y el final: "En las propagandas los primeros y últimos 10 segundos son los fundamentales. Los primeros para evitar que el espectador se vaya y los últimos para rematar lo que se acaba de ver".
Fue desacomodante para mí su propuesta de entender la filmación en función de la "salida y la llegada"...¿Qué lugar iba a tener el "hilo conductor" que ya estaba ideando?

De las ideas y vueltas que pasamos en el proceso se podrían contar muchas cosas, pero para ser breve podría decir que su forma de pensar me obligó a cambiar el eje con el que solía componer antes. También que puestos a filmar desplegamos lógicas que no habíamos leído en ningún lado y que ni sabíamos que teníamos. Por eso si tuviera que ponerle nombre a la manera de trabajar que usamos la llamaría "Matrioskas a lo salvaje".
A continuación los ingredientes y sus proporciones:
  • 3 partes de construir un relato que envuelve a otro
  • 20 centilitros de conversaciones 
  • 2 pizcas de escritura de guión y 2 de cambiar lo que estaba escrito al decirlo en voz alta
  • 4 cucharadas de buscar atajos que condensen ideas
  • 1/2 kg de cuerpo en acción
  • Un puñado de "big idea" construida entre los dos y encontrada en el camino 
  • 4 cucharadas de ideas robadas en otros videos
  • Encastres varios entre historias pensadas en forma de cajas
  • Intuición a gusto

¿De qué manera contar en poco tiempo?
Traducir un guión escrito a un video de tres minutos necesitaba de una buena tijera que saque lo innecesario y muchos atajos que condensen ideas. Por eso...
  • ...tratamos de usar objetos e imágenes que tuvieran alta narratividad: una almohada, un mate, fotos de trabajadores en blanco y negro, máquinas extrañas...y nos preguntamos de qué manera influía el contexto y el espectador en la fuerza del objeto para convocar las historias.
  • ...hicimos tomas con ideas cortas y claras...y nos dolió el corazón por tener que dejar tanto afuera. 
  • ...en la edición incorporamos cortes de cámara y juegos visuales como el de la mano sobre la que pasaban diferentes diseños de tela...y nos quedamos con ganas de proponer otros y agregar frases escritas que complementaran lo que se veía y decía. 
  • ...mostramos la acción en lugares fijos y obviamos los trayectos para llegar a cada uno de ellos...y nos quedamos pensando si tal vez no quedó demasiado fragmentado y si en vez de viaje se pareció a un recorrido por la cajonera del armario. 

¿Dónde y cómo robar lo necesario? 
Ilustración de Lino Palacios
para la revista infantil "Billiken"
No nos lanzamos a la aventura sin antes llenar las alforjas, era necesario encontrar los retazos precisos.  Nos preocupaban el ritmo y la estética, también el lugar que le dábamos al espectador. Por eso decidimos sacar ideas de programas de viajes de la televisión y de algunos videos del último congreso de Educathyssen. Sabíamos que la pólvora ya había sido inventada y que de nosotros dependía lo que fuéramos a elegir de cada lugar y la manera de recrearlo.
Estas fueron algunas de las pescas y sus resultados:
  • De MDQ y "Town Tour Budapesto 2012"quisimos tomar algo del cambio de cámaras. También de la manera de entender los lugares como pistas de "juego". En el video intentamos lograr diferentes velocidades y mostrar de distintas maneras las cosas... 
    • ¿Cuál fue realmente el ritmo que logramos? Si el "viaje" tuviera título de juego ¿sería "Juego de la Oca" o "La canasta" que se jugaba en casa de mi tía? 
  • De "Argentinos por el mundo" nos atraía la forma cotidiana de contar sobre la experiencia de vivir en países diferentes al natal. Al escribir el guión quisimos aprovechar que yo era extranjera y que me llamaban la atención cosas que a ellos les parecía normales... la explicación de la salida del sol, los objetos "maravillosos", el libro de Mauri Kunnas del final...
    • ¿Cómo fue mi mirada de extranjera? ¿De qué manera influyó la forma de ver de Niklas que era finlandés? ¿Qué diferencias hay en la mirada de este video entre un finlandés, un argentino y un iraní? 
  • Del proyecto MUPAI* nos interesaba la forma en que se invitaba al espectador a ser parte del recorrido y de "No longer empty"* el entusiasmo con el que la educadora, Jodie Dinapoli, contaba la actividad. En nuestra forma de conversar con el público imaginado buscamos generar empatía y ofrecer un momento agradable cercano a los sueños y a lo maravilloso.
    • ¿Qué representación de espectador se vio realmente? ¿Se logró proponer un espacio con lugar para lo surreal? 
*II Congreso Internacional Educathyssen...


Monstruo de la película "El laberinto del fauno" (2006)
Guillermo del Toro
¿Qué hacer con la mirada del otro? 
La mirada del otro siempre aporta porque da su opinión desde una orilla que no está involucrada con el proceso creativo.
Al ir mostrando el video en sus distintas etapas nadie se quedaba callado,  todos tenían un punto de vista. La clave era ver qué decisiones tomar a partir de lo que opinaban los demás. Escuchar no quería decir que debíamos incluir sus voces sin filtro ni que sacando o agregando lo que proponían "los otros" se solucionaba lo que molestaba.
Lamentablemente nos faltó tiempo para esta ida y vuelta de correcciones porque yo viajé a la Argentina y a Niklas se le terminó la beca un día después, pero me quedó picando esta frase de Mariana Salgado para la próxima...
"El usuario es considerado el interlocutor que propone ideas, que da crítica y al que se lo escucha atentamente como fuente de inspiración e instigador de soluciones de diseño. (...) /El diseñador no incorpora necesariamente las resoluciones que propone el usuario pero estas propuestas permiten ahondar en el diálogo constructivo para entender la esencia de lo que se quiere diseñar." (artículo)

Más viajes
  • El tema de la narratividad de los objetos lo leí por primera vez en un texto de Leslie Bedford (2010)* en donde hablaba de la potencia que tienen algunas cosas de evocar historias frente a otras. Por eso me gustó ver el otro día esa obra de Fred Wilson, "Metalwork", en donde casi no hacía falta texto para explicar la potencia del binomio: un juego de platería lujosa del siglo XIX y unos grilletes. La muestra era sobre afroamericanos y no cuesta pensar en asociaciones entre esclavitud y lujo. (¡¡gracias Silvia Alderoqui por la explicación!!)
  • Pensando en la cuestión de los atajos que hay que usar en los videos cortos siempre me atrajo la técnica que aparece en muchos videos teóricos en donde se ve una mano dibujando imágenes mientras una voz en off enuncia ideas que se relacionan. Un ejemplo es el video de tres minutos que filmó el equipo de Pedagogías invisibles (Ir al video). También me encantaron las escenas de la propaganda de Tabcín en donde se asocia la rapidez del cine con la de la curación de la gripe. Más allá de que no acuerde con el concepto de hacer desaparecer los síntomas de las enfermedades como por arte de magia, sí me pareció original ver los ejemplos de atajos Ir a la propaganda
*BEDFORD, Leslie, (2010) “Chapter 4: Finding the Story in History” en Connecting Kids to History with Museum Exhibitions. By D. Lynn. McRainey y John Russick compiladores. Walnut Creek, CA: Left Coast, 2010. 98 -116. Blackboard 

Llegando a destino
Para salir por la puerta y empezar el descanso hasta la próxima entrada van unas palabras en forma de felicidad

Qué bueno cuando en un equipo los dos no saben lo mismo 
y se puede aprender del otro.
Qué bueno cuando se rompen las reglas con tal de hacer lo que hay que hacer 
y no importa levantarse más temprano para filmar lo que se quiere.
Qué bueno cuando lo personal se mezcla con lo laboral 
y se puede tomar mate y charlar sobre sueños  con amigos de tierras tan lejanas.

¡GRACIAS NIKLAS POR SER PARTE DEL DELIRIO Y GRACIAS KATI POR LA CONFIANZA!

7/6/13

El encierro como puerta. Grupo Waterlanders en una vieja cárcel de Holanda


Un alguien vivía en una cárcel. Una con forma de casa y olor a sillones. 
Ese uno vivía rodeado de sus objetos y de sus pisadas conocidas sin casi recordar el porqué estaba ahí. 
Hablaba con él mismo o con los muebles y aunque escuchaba voces que venían de afuera, no podía entenderlas. De alguna manera se había borrado su comprensión de los otros y de los ellos.

El uno pasaba los días con preocupaciones del tamaño de un salero que se quedaba sin sal o de una canilla que cerraba mal. El pasado anterior era algo que casi no recordaba. Era tan infinito el tiempo del encierro que sentía que había nacido ahí y que el olor a lluvia del campo de la infancia era el de una colonia que había en algún estante. 

El lugar donde había sido confinado tenía ventanas al exterior y una puerta por la que se podía entrar y salir sin avisar. No había carceleros ni sistemas de alarmas. 
Sin embargo Ese, o Este, no intentaba el escape. Pasaba los días rodeado de algunos objetos y de unas pisadas conocidas. 


Waterlanders
Era la primera nevada en Wageningen, Holanda. Yo, madre, iba rumbo al único museo llevando al niño en su carrito.  Como me sucede algunas veces (no tan seguidas como muchos creerían) me perdí. Pregunté a un hombre y una mujer que salían de un edificio y me explicaron que estaba muy cerca, pero que aprovechara la oportunidad de visitar el destacamento de policías.
-Gracias-dije -,pero otro día, trabajo en museos y hace varios días me organicé para ir al museo hoy. Me voy en dos días de Holanda-
Ellos insistieron: -Se está por tirar abajo porque se mudaron y hay obras ahí adentro-
En una mezcla de no querer ser descortés y alguna intriga por espiar el lugar, decidí entrar. Faltaba una hora para el cierre del museo y ya sabía que estaba a dos cuadras...perder cinco minutos no me iba a cambiar demasiado.

El principio
Nunca llegué al museo.
En cuanto vi los pasadizos y escuché los ladridos de perros "atrás de una puerta" supe que eso era lo que había salido a buscar esa tarde de nieve...

A la derecha se ve al artista con la cámara
y al fondo la pantalla
El herido 
Después de caminar unos metros apareció un hombre que mostraba algo que no había mirado antes tan de cerca. En una pantalla se podía ver en primer plano su brazo. Él se filmaba a sí mismo moviendo la cámara y agrandando o achicando la imagen. Se veían los pliegues, los lunares, los pelos...pero lo más llamativo era una pequeña herida en un dedo. Era tan nítida la imagen que se notaba la sangre coagulada y los bordes rotos de la piel.

Ese hueco se convertía de golpe en el centro. El dolor aparecía al desnudo mostrando capas y detalles de eso que no se quiere mirar...Quizás para hacernos pensar que en el encierro el sufrimiento es lo que lo ocupa todo, lo que se extiende en toda su extensión. Tal vez porque es una forma de pena que no tiene filtros y que no puede evitar todo su "sangramiento"...

 ¿Qué lugar ocupa el sufrimiento en los museos? ¿Y en las visitas guiadas? ¿Hay lugares cerrados u opresivos en las dinámicas de los equipos educativos que generen "dolor"? 


La bailarina
Flaca y vestida de negro una chica bailaba apoyándose en tiras de elástico. Las rectas que cortaban el espacio se iban arqueando a medida que ella se movía. La música era suave y sin una melodía definida. Ella pasaba su cuerpo entre las líneas y no miraba a los que la miraban.

Parecía que era capaz de curvar las rejas, de volverlas blandas. Que de alguna manera lograba que el encierro no solo no le impidiera el movimiento si no que la impulsara a inventar nuevos modos de estirar las piernas y doblar los brazos.
Como Cervantes, Miguel Hernández o Mauricio Rosencof parecía que los cerrojos y las rejas le abrían otras posibilidades y ella volaba "aunque"  y "gracias a" que estaba ahí.

¿Qué vallas de los museos nos pueden servir para potenciar nuestras búsquedas educativas? 


El rayador 
Un hombre descalzo y en mangas de camisa trazaba rayas de tiza negra en la escalera, las paredes y el piso. Como si el mundo fuera un tablero él lo dibujaba todo con una regla. El espacio quedaba delimitado  por los sectores que armaba. Quedaba cruzado por todas partes, cortado, partido, por líneas rectas.

Pienso en los caminos rectos, en la manera de caminar sin salirse de la raya, en el modo de mirar el mundo en forma de cajones o estantes...¿Será que las rejas de las cárceles se usan derechas para poner delante de nosotros, los convictos, el modo en el que tendríamos que vivir?

¿De qué manera se sacan de curso las ideas lineales, fijas e históricas de los equipos educativos? ¿Hay forma de pasar entre las rejas? ¿Cuáles son las rejas que creemos tener delante?

Los fantasmas a su antojo
En el interior de una de las celdas se proyectaban diferentes saltos y acrobacias que uno de los artistas había hecho en ese lugar. Cada serie de acciones tenía un color diferente y se podían ver simultáneamente.

Como en "La invención de Morel" o "Un cuento de navidad" daba la impresión de que los fantasmas de ese hombre estaban ahí. De que sus vidas pasadas o futuras aparecían de alguna manera desafiando el espacio blanco y frío del calabozo.

Seguramente, los caminantes, también compartíamos la experiencia con los fantasmas de los que estuvieron encerrados. Fantasmas invisibles que recorrían el espacio con los escarpines de la época  de mamaderas y las zapatillas de los juegos en el patio de una escuela lejana; fantasmas de la época de los primeros besos y del cigarrillo a escondidas; fantasmas de la futura libertad en donde otra vez se podía sentir el pasto abajo de los pies o convertirse en eso que se había imaginado en las horas sin tiempo del encierro.

¿Qué fantasmas llevamos a cuestas? ¿Cómo se podrían sacar a jugar por las salas de los museos? 



La arpista hereje
En los baños había graffitis en las paredes y en el techo había notas en un pentagrama. Una arpista tocaba leyendo la melodía en esas anotaciones hechas a lápiz.

Las palabras de las frases estaban en holandés, pero era fácil imaginar palabras "incorrectas". De esas que no debían escuchar los carceleros. De esas que ni siquiera salían frente a los amigos. Y era curioso que en el lugar más sucio, más lleno de palabras herejes, lo que sonara fuera el arpa. Como si los ángeles hubieran decidido bajar hasta ahí a quedarse un rato a gozar de eso que no se conoce en el cielo o que, tal vez, es una parte del cielo que pocos nos atrevemos a reconocer.

¿Cuáles son los lugares ciegos de los museos? ¿Esos en donde se puede "hacer-lo-que-se-quiere" sin ser vistos o evaluados? 


Llaves de la felicidad o algo así
No es el cofre de Soldán* y por eso, claro, lo del viaje a Bariloche se los debo, pero son algunos caminos a los que pueden llegar con el mouse y que tal vez aporten algo más a este viaje por encierros y apresados.
"Proposals for Kiasma" de Peter Liversidge
exhibición Reality Bites
  • Gracias a un twitt de Alejandro Piscitelli llegué a este video que me hizo pensar en el hombre que trazaba rayas. Me dio sensación de opresión imaginar un mundo en donde las miles de acciones que hacemos por día se midieran y contabilizaran. Ir al video
  • En el museo Kiasma de Helsinki vi una obra construida con una enorme cantidad de cartas sobre proyectos artísticos que había mandado un artista, Peter Liversidge, al museo. Todas habían sido rechazadas y ninguna se había llevado a cabo. Lo "no hecho" se había convertido en un "hecho" en sí. Me hizo acordar a eso que alguien dice por ahí de que lo que imaginamos de nosotros mismos, también es cierto. Me gusta pensar en esos sueños como fantasmas que nos marcan el paso del "quienes somos". 
  • Creo que hay vidas que parecen encarceladas o sin mayor brillo, pero que gracias a que supieron encontrar lugares "ciegos"  fueron capaces de salirse con las suya. ¿O no es el caso de Vivian Maier, la niñera que sacaba esas fotos increíbles en su tiempo libre y cuyas fotos (negativos no revelados) fueron descubiertas en un mercado por azar?  Ir a la página de Vivian Maier
*Silvio Soldán es un conductor de TV que en los años 80 dirigía un programa para jóvenes que se llamaba "Feliz domingo" y premiaba al grupo ganador con un viaje de egresados a Bariloche

Cerrando el camino
Dedico esta entrada a las chicas de la cárcel de menores Inchausti con las que leímos y escribímos durante tres años con Juan, Lorena y Horacio (también Marcela, Carina y Gabi).
A ellas les tengo que agradecer que me enseñaran que se escapaban del lugar cada vez que sus cartas de amor llegaban al amado. También que las poesías se habían inventado para ser copiadas y re-inventadas las veces que fuera necesario.

Al que le interese leer más sobre esta experiencia que tanto nos aportó a los que la llevamos adelante le recomiendo que lean estos dos artículos que están online (hay más escrito, si alguien le interesa me pregunta).
"Lo que puede la literatura. Una experiencia de lectura con menores privadas de libertad" por Horacio Piñeiro 
"Palabras de un color y de otro" por Juan Groisman (es un documento word que se baja haciendo click aquí )

5/8/12

Un viaje a lomo de tren- Museo Junibacken-Estocolmo


Ilustración de la revista japonesa Kodomo no kuni- Marzo 1932 "En el coche comedor" de Kawakami Shiro 1889-1983.
Tomada de la página The Looking Glass : New Perspectives on Children's Literature

Una palabra es la que acarrea el resto. 
  Dije "secreto" y la anécdota se construye con vagones que apenas rascan los rieles, 
    Dije "prohibido" y el viaje tiene una máquina en donde el vapor no alcanza para quemar,
      Dije "Fruto" y el tren serpentea en forma de árbol y se escapa por las ventanas para dejar 
        a más de uno dormido con la conciencia llena de ropa. 


Un tren
En un post anterior hablo de la caminata como la forma de viaje en los museos, pero después de ir a Junibacken en Estocolmo, puedo decir que el tren también le queda bien...
Este museo está dedicado a la literatura infantil escandinava y tiene un tren que lo atraviesa de lado a lado.  


Andar en tren es de lo mejor, se tira del cordel y se para el tren
Hace rato que no disfruto tanto un viaje por un museo. Me olvidé que me dedico a esto y que me gusta leer a gente importante, me volvieron a crecer las trencitas tirantes y me senté con algo en el pecho que no dejaba lugar para estantes.

Nos hicieron sentar en familia en uno de los vagones. Quedamos los tres de frente a lo que sería la ventana. No había vidrio y sí una baranda como la de los carritos de la montaña rusa. En cuanto arrancamos empezó a escucharse una voz en un español "asuecado" que nos contaba distintas escenas de los cuentos de Astrid Lindgren mientras veíamos recreaciones de las escenas. 

Viajamos por campos con personajes del tamaño de un tenedor, por la ciudad iluminada en donde Karlsson volaba y por habitaciones con puertas que se abrían y se cerraban...Espiamos por la cueva de una rata, y por el azucarero en donde se escondía el enanito Nils... También hubo bosques, dragones, incendios, muertes y una niña jugando a ser bandera...

Leer a lomo de tren tuvo un sabor que hace rato no sentía...


Cuando leemos a tren, el tiempo va sobre rieles de aire
Noemí Villamuza, ilustración para el libro
Me gusta escrito por Javier Sobrino
Editorial Kókinos, 2002
En la propuesta de Junibacken las escenas son contadas por una voz que como una guía de turismo o una pasajera con un poco más de información nos acompaña en la sorpresa a la vez que cuenta a su manera los puntos centrales de las historias "¿Se dieron cuenta de que estamos volando? Debe de ser Estocolmo", "Pero, ¿qué ha pasado con nosotros?", "¡Ay, ay, pero que asco esto! ¡Aquí no podemos quedarnos!", "¡Oh, qué tormenta, y nosotros en el medio del bosque!"

Una voz de aire nos hace de lazarillo durante el viaje. Habla en presente y sentimos que está con nosotros en el mismo vagón viendo al mismo tiempo, entendiendo al mismo tiempo, recordando al mismo tiempo. Nos da la mano al ver cada nuevo paisaje mientras pasan las imágenes y las anécdotas. Vamos armando nuestra propia historia con los rastros de sus palabras y el relato se teje con la calidez del aliento y la liviandad del sonido. El tiempo se patina en los rieles y la vida se nos escurre...alzamos nuestras redes para pescar los retazos que queden y nos vamos a casa sin las palabras exactas.


Cuando leemos a tren, los paisajes son botones de colores que levantan un edificio de chocolate
Romeo muere al final, Santiago, el de García Márquez, al principio. En uno nos agarra una tristeza infinita después de ser felices mucho rato y creer que el reencuentro es cuestión de tiempo, en el otro ya entramos sabiendo y hay lugar para llenarnos los pulmones con los aires del Caribe.

En el viaje de Junibacken los distintos cuentos van apareciendo en forma sucesiva con un orden que organiza la navegación. Cada momento tiene su densidad individual, pero también una que toma significado en relación al conjunto...un enunciado viene de uno anterior y va hacia el que sigue armando un tejido en donde se puede encontrar un relato. Una historia que de alguna manera intenta trazar el estilo de la escritora, el perfil narrativo de Astrid Lindgren. 
El recorrido empieza con escenas graciosas de Miguel, el travieso, después sigue con los personajes maravillosos de Karlsson, el del tejado y El enanito Nils y más adelante con el tiempo antiguo de Ronja. Llama la atención  que el último cuento que se muestra sea Hermanos corazón de león, un relato en donde un hermano mayor muere y el otro lo sigue (luego de reencontrarse con él de una manera mágica) arrojándose al vacío...(1) 

¿Por qué ese final después de tantas risas y maravilla?  ¿Qué nos querrán contar de la autora?
Tal vez que todos sus personajes en el fondo tenían algo de trágico o quizás que para Astrid Lindgren la niñez no era tan dulce y sencilla...
Astrid Lindgren- Foto tomada de su página oficial

Cuando leemos a tren, nos dormimos en los brazos de la abuela 
El tren tiene un movimiento, una cadencia repetida, que hace que nuestro cuerpo vibre durante todo el viaje. Siempre que no sea muy brusco el movimiento, a los seres humanos nos gusta que nos hamaquen, que nos muevan. Los bebes saben de eso mejor que nosotros, hay algo en esa manera de moverse que les genera confianza o placer y se duermen de una manera suave, como en el arrorró saltan en las "oes" fuertes, vibran en las "erres" y descansan en las "emes"...

A este viaje mecido le quedaba bien escucharlo en lengua materna, el español, y daban ganas de tener una almohada para entrecerrar los ojos y dejar que el viaje siguiera con nosotros dormidos. Al arrullo del tren se sumaba un ambiente oscuro que solo tenía la luz que venía de cada escena. Como en un teatro de títeres o en el cuarto antes de dormir, había algo entre la vigilia y el sueño que hacía que no dieran ganas de que nos prendieran la luz para terminar el viaje. La voz de la infancia y los brazos del vagón nos cantaban al oido sin que pudiéramos saber a ciencia cierta si era de noche o de día.

Noemí Villamuza, ABCdario, escrito por Antonio Ventura, Nórdica 2010 (presentación en youtube)

Cuando leemos a tren, nos sentamos al lado de Julio Verne y tomamos el té con Calamity Jane
Hay un polvillo de otros tiempos cada vez que nos subimos a un tren,  algo que nos comunica con mundos ya pasados.

Así podemos sentir nostalgia y creer que Miguel, el travieso era un personaje de lo más simpático y olvidemos lo poco correcto que era para su época...

O asociar los libros con un tiempo particular, como el de María Elena Walsh con forma de siesta y horas para mirarse en el espejo de los personajes...

O unir nuestro ADN (2) con la de los miles de niños que se asustan desde hace años con la rata que vive en el cuento del enanito Nils...



El furgón
"Un tren es un túnel que avanza. 
Un tren es un dibujo que se pierde 
al final de la hoja." (Liliana Bodoc)

Los trenes son una idea económica, con una locomotora se pueden acarrear varios vagones. Así que acá agrego un furgón para que puedan seguir el viaje a otros destinos lejanos.
  • La idea de los botones de colores que arman una historia surgió a partir de una obra de Ulla Jokisalo ,una artista finlandesa. En el Museo Aboa Vetus vi  una instalación suya en donde una sucesión de grabados antiguos de diferentes cuentos infantiles estaban puestos en fila. Me gustó pensar en la historia que armaban organizados de esa manera. Si bien no pude encontrarlo en la web, les dejo un video de ella que encontré en youtube, ahí van a poder ver algo de su trabajo lleno de recortes, hilos, tijeras, ojos y más  Ir al video 
  • Saki tiene un cuento que ocurre arriba de un tren. Un hombre tiene que compartir el camarote con varios niños y decide tranquilizarlos contándoles la bonita historia de la niña más buena del mundo...Ir a El cuentista
  • En youtube encontré un par de promociones de Junibacken en donde se pueden ver también los espacios de juego, la librería y el comedor Video 1    Video 2
  • En la página oficial de Astrid Lindgren se pueden conocer detalles de la invención de algunos de sus personajes más conocidos y ver las ilustraciones originales. Está en sueco, pero si la abren en Google Chrome pueden usar el traductor. Ir a la página
  • No todos los libros están editados en español. Dos de las editoriales que publican a Astrid Lindgren en castellano son Editorial Juventud y Blackie books

Saludo de maquinista
Y acá me quedó por hoy pensando en cómo sería el recorrido por un museo si el viaje fuera en avión o en submarino...
Ilustración de Oliver Jeffers

(1)-Miguel el travieso; Nuevas aventuras de Miguel; Otra vez Miguel, etc. (Personaje llamado Emil en el original.)- Karlsson del tejado (Karlsson på taket)-Nils Karlsson, el enanito (Nils Karlsson-Pyssling flyttar in).- Ronja, la hija del bandolero (Ronja Rövardotter- Los hermanos Corazón de León (Bröderna Lejonhjärta)
(2) La idea de unir los ADN con los de otras épocas la tomé de un artículo de Leslie Bedford "Trabajar en el modo subjuntivo" en donde cuenta una experiencia en un Museo de inmigrantes en donde se apaga la luz a la entrada y la gente es invitada a apoyar su mano en la baranda para mezclar su ADN con la de todas las personas que vivieron ahí por años.

20/6/11

Tela para cortar- Museo del Traje de Madrid

¡Otra vez! Y el abuelo Víctor que volvía a recitar “Rasgo de valor” de Vital Aza. No entendíamos bien de qué venía la poesía. Sólo sabíamos que había un momento en donde un militar le cortaba la pierna a un enemigo que ya estaba muerto. Volvíamos a escuchar el relato por el placer único de reencontrarnos con ese instante. Cuando se acercaba esa estrofa, mi abuelo ponía la voz en puntas de pie y dejaba que la escena apareciera con el sol en las cabezas y la tierra yerma del campo de batalla. Nosotros nos íbamos parapetando junto al soldado… descubríamos con él al moro tendido al lado de una trinchera…sacábamos el sable y … esperábamos la señal. Mi abuelo hacía silencio.
¡Zas! Y era ahí cuando de su garganta caía el corte limpio y seguro de esa pierna que nos esperaba desde el principio.
Nosotros sentíamos el placer de la tarea terminada, los pocos versos que quedaban nos
servían sólo para ralentar la vuelta a las horas de reloj. (ir a la poesía)

*
(la imagen es del corto "Dot" de los creadores de Wallace and Gromit. ver el corto)


Cuentos con mucha tela
El ciclo “Cuentos con mucha tela” del Museo del Traje de Madrid es muy sugerente. Sólo el título promete espacio para imaginar más allá de la historia. Esta actividad está especialmente diseñada para los alumnos de kindergarten y propone la narración de una historia frente a trajes originales de la colección del Museo. Uno de los relatos elegidos es “El sastrecillo valiente”


Antes de la visita
Cuando un grupo solicita esta actividad se le envía un material en donde se presenta el cuento, se muestran fotos de los trajes que se van a ver y se ofrecen ejercicios relacionados con el oficio del sastre y las partes del cuento. Si bien llama la atención cierta asociación forzada con contenidos escolares como las formas geométricas, las partes del cuerpo y los colores (en el post “cuentos cáscara” hay una reflexión sobre esta tendencia), la invitación a la relectura es algo que resulta atrayente. En las tres sesiones propuestas, los chicos leen el cuento o un fragmento del relato que van a escuchar otra vez en el Museo.
¡La novedad no es la preocupación!…Leer y volver a leer es lo que importa. Pareciera que hay una confianza en la sorpresa de cada nuevo sentido y en cada visita a las mismas palabras. Pareciera que es importante dejar que los sonidos de la historia aprendan a jugar y a perder el tiempo.

Un porqué para la relectura
Al pensar en la relectura como práctica me acordé de una cita de Hébrard en donde cuenta cómo se propuso en Francia que los maestros re-contaran historias para favorecer la construcción de “bibliotecas mentales”. Bibliotecas que fueran participando a través de los años en la historia de cada niño:
“(…) un escritor africano de literatura (…) escribió que cuando una persona mayor muere en su país, en África, lo que ocurre es que se quema una biblioteca. ¡Ésa es la idea!, me dije. Vamos a fabricar bibliotecas mentales en vez de dejar los libros en los estantes. (…) Entonces, lo que propusimos nosotros fue volver a una concepción de la lectura totalmente distinta, arca
ica, concepción según la cual había que leer pocos libros pero leerlos con frecuencia y, sobre todo, no olvidarlos nunca, porque esa base de lectura es la que da cultura de libros, y es la misma que permite luego leer todo tipo de libros.” (Hébrard; 2006, p6).


Cuerpos vacíos
Los trajes tradicionales españoles muestran un mantón de seda con flores, una chaqueta con cintas, joyas de la reina, la lana suave del gorro del gigante…

Lo interesante es que la ropa aparece y se convierte en “los personajes”, pero no se ven cabezas, ni brazos, ni piernas debajo de las prendas. Me gusta pensar en la traducción entre inocente y siniestra. Como si los cuerpos estuvieran vacíos, pero la presencia real de las ropas hablara de algo inquietante. ¿Es que están muertos los protagonistas? ¿Es que estuvieron hace un rato, pero se fueron? ¿Es que son fantasmas?

Quizás los niños imaginen lo que no veo. ¿Y si piensan que las caras son calaveras? O no, tal vez narices gigantes o naranjas estrujadas o espinas puntudas. Tal vez no tengan cabellos o apenas les salgan pústulas ponzoñosas…

Tal vez, tal vez, el lector-visitante se salte las imágenes que los adultos imaginamos que ellos ven y encuentren en ese escenario de seres invisibles un mundo al que nada le importan los cuerpos geométricos, ni las labores del sastre, pero sí la configuración de un espacio en donde la historia cobra un vuelo personal y la imaginación sale a ventilar sus ideas







12/4/11

Un niño en viaje- Museo Aboa Vetus, Turku, Finlandia

Nicolás Arispe- del libro "El insólito ascenso de Madame Pol"

Viajar en avión es sentarse en un lugar en donde las piernas parecieran no importar, luchar con el de adelante por la gradación de su asiento y tratar de tener ganas de ir al baño en el exacto momento en que la señora que da al pasillo se despierta.
Es cerrar los ojos al despegar y amigarse con la religión al aterrizar, agarrar la mano de quien esté al lado durante las turbulencias y pedirle perdón por la intromisión cuando todo vuelve a la normalidad. Es mirar el gesto en la cara de las azafatas y adivinar en el tono del comandante que no haya de fondo algún “se rompió la palanca de cambios”. El tiempo dura el doble de lo que dicen los relojes y la espera se rige por el tintineo de los carritos con comida. Alguno dirá que no tomo en cuenta la belleza de las nubes vistas desde arriba o la magnificencia de la máquina que desafía la ley de gravedad, puede ser, pero nadie puede negar que si hay un momento maravilloso del viaje en avión es cuando se abren las puertas y empieza el otro viaje.


Un viaje a pluma
En el Museo “Aboa Vetus” de Turku, Finlandia, se narra la historia de Matti,
un niño de la época medieval que deja el campo
para venir a la ciudad. La historia aparece contada en un librito que está a disposición del visitante a la entrada (está traducido a distintos idiomas) y señala diferentes estaciones en las que el lector puede detenerse para espiar un dibujo y/o realizar alguna interactividad.


El viaje como tema

El viaje es el tema elegido para este recorrido, viaje en bote para dejar la vida de campo y caminata por la ciudad para conocer las novedades. Es interesante cómo el tópico elegido por los que redactaron el cuento puede funcionar a distintos niveles:

  • Las estaciones: La forma de narrar es una sucesión de cuadros de distintos espacios y personajes de la ciudad. Esta pulsión por seguir descubriendo nuevos lugares puede ser un buen motor para seguir adelante y querer seguir viendo “qué más hay”. Un motor interesante que pierde por momentos intensidad cuando los relatos tienden al monocromismo y al predominio de la descripción enumerativa. También es una oportunidad de tener un “pantallazo” de la ciudad a partir de escenas breves. Así se pueden “ver” más de cerca la casa del comerciante, el callejón de los artesanos, el castillo, los estudiantes…Esta forma de viaje nos remite a un viajero que no busca llegar sino que considera el recorrido como parte de la aventura. Es muy sugerente que en el texto de presentación del Museo se hable de “islas” al nombrar la manera en que están distribuidas las interactividades, no es difícil pensarse un Gulliver o un Ulises capaz de alargar años su recorrido para entretenerse con algún yahoo o alguna Calipso.
  • La historia y sus vestigios: el cuento se basa en un hecho real ya que era mucha la gente que llegaba a Turku en busca de trabajo en la Baja Edad Media. El uso de este marco fáctico para la historia ficcional permite anclar esta situación con una fecha que existió y así darle una verosimilitud histórica al relato. El cuento, además, intenta avanzar en esta vinculación al relacionar las situaciones narradas con las piedras y objetos patrimoniales que participaron realmente de la época pasada y que están presentes para la vista del visitante. Pareciera que la ficción tiene testigos firmes de que Matti “realmente” estuvo ahí perdido entre las gentes nuevas de la ciudad.

  • El visitante-viajante: Es atractiva la idea de presentar a un personaje “en viaje” como guía del recorrido. Lleva tanto tiempo entender las lógicas de cada Museo que ir de la mano de alguien que tampoco sabe qué hacer en esa ciudad tan grande con olores a río y a cueros remojados puede ser una oportunidad para no olvidar nuestra identidad de viajantes-museísticos. Viajantes que buscan el encuentro en donde la aventura nos lleve a saber de los otros para saber de nosotros mismos. Viajantes que no temen a la dificultad inicial que traen los verdaderos aprendizajes porque saben que trasponer esa decepción es la única posibilidad de vivir una verdadera experiencia personal(Bárcena Orbe, 2000).


La libertad de viajar

-Pablito, dejá de ver esa vitrina y volvé con el grupo.

-No tengo ganas, acá hay una figurita buenísima.

-No importa, ahora hay que escuchar al guía.

Silvia Alderoqui dice que es importante recordar que el visitante niño también tiene derecho a armar su propio recorrido. En ese sentido este museo presenta múltiples opciones para que los chicos puedan moverse con absoluta libertad dentro del espacio. Opciones que no solo permiten mayor libertad de selección del recorrido sino que propoenen diferentes maneras de seguir leyendo el cuento

  • A lo largo del recorrido aparecen imágenes para espiar. Dos agujeritos a la altura de los ojos de un niño dan lugar a distintas escenas pintadas al estilo medieval finlandés. Líneas sueltas delinean los personajes con ropa de la época que están dispuestos en el espacio sin perspectiva y realizando distintas acciones. La tonalidad es de colores bajos y terrosos. No hay textos que indiquen a qué escena se están refiriendo permitiendo encontrar distintos momentos del recorrido del personaje.
  • Hay una casita de muñecos que representa la casa del comerciante. Mide algo más de un metro y tiene distintos muebles y muñecos de madera maciza para que los chicos puedan inventar su propia historia. La única indicación que se da es “jugá”, no hay forma de saber quién es Matti ni su hermana, dando la posibilidad de recontar la historia o inventar una nueva.
  • Las interactividades están dispuestas en mesas que salen de la pared y permiten que dos chicos se sienten frente a ella. Hay distintas propuestas: la posibilidad de escribir en tablillas de cera como de los chicos que querían ser sacerdotes e iban a la escuela, ladrillitos para armar distintas combinaciones que formen paredes, un juego con piezas de madera para jugar de verdad... Cada mesa tiene dos asientos enfrentados. Es interesante cómo el deseo de que los visitantes dialoguen está propuesto desde la museografía.

Para seguir pensando

1- Poder acercarse de más cerca a lo que le ocurriría a un niño de esa época es también entrar en contacto con sus emociones e ideas. En el relato se esbozan estas situaciones, pero no se profundizan porque se privilegia la descripción de los detalles y lo sensorial. El texto podría crecer en ese aspecto, la pregunta es cómo…¿Sería mejor darle más fuerza a los conflictos? ¿Escribir descripciones menos enumerativas y con diferentes niveles? ¿Será que haya que abandonar información para seleccionar pocas escenas y así poder darles mayor densidad?

2-

Por momentos pareciera que las piedras y el Patrimonio quedaran como fondo y no participaran profundamente de la propuesta. Tal vez se podría mostrar algunas marcas del “paso” de Matti, alguna hendidura en la piedra en la que él se apoyaba para buscar agua, alguna raya que él hizo con un cuchillo, alguna copa que usaba el señor…


Ir a la página del Museo

El último dibujo, el de las piernas, es de Isol, una ilustradora argentina. Dejo la página para que la conozcan. Página de Isol

14/2/11

Aventuras sin final- Palais de Tokio (París)


Si pudiera elegir una historia a la que entrar, me metería en "Tom Sawyer" a pintar la verja de su casa, convencida de que me gané un gran premio. O me deslizaría por las páginas de "La Odisea" para viajar en la nave y taparme los oídos con cera, confiada en Ulises a pesar de la cercanía de las sirenas. Tal vez pudiera ir más lejos y llegara a ser gallina que jugara al gallito ciego con el zorro de Villafañe... Me metería en el engaño, dejaría que mi cabeza, uñas y señales entraran de lleno. Me sometería a sus mundos de palabras de cartón pintado.
Eso sí, ellos me tendrían que prometer algo.
Que habría nuevos trucos.

Y yo, yo, volvería a creer.


Los cuentos de Miss Toktok
En el Palais de Tokyo* hay una actividad de cuentos para los más chicos. Miss Toktok es la protagonista, una viejecita que investiga situaciones fantásticas o simplemente problemas. La acompañan personajes con diferentes personalidades. Para cada muestra se diseña una nueva historia en la que los chicos participan escuchando un final que incluye la obra que se está analizando.

Herencia
Muchos de los nombres de los personajes
son en inglés: "Miss" Toktok, "Kevin", "Cox
Rider"...Llama la atención estos nombres en una sociedad como la francesa tan interesada en conservar su idioma ¿Será que el relato rastrea estilo en las películas o en las series de acción norteamericanas? ¿Será que esos nombres se relacionan con la sensación de aventura? Cierto o no, este vínculo con personajes que suenan como los de Estados Unidos nos remiten a acción asegurada y algún desafío para resolver.

¿Una solución para los centros de Arte sin colección permanente?
La continuidad de personajes y el estilo del ciclo puede ser muy buena idea para las muestras temporarias o los centros de Arte que no tienen colección permanente y deben proponer nuevas actividades cada vez. Una queja que se escucha en los educadores de esas instituciones es el cansancio que genera esta rotación continua. Creo que esta propuesta del "ciclo" puede ser una buena idea a la hora de diseñar las visitas guiadas para los chicos.
El uso repetido de personajes, además, se asocia a la lógica de la saga en donde el lector-espectador busca volver a ver a sus actores favoritos cada vez que resuelven nuevas situaciones.
De esta manera no sólo permite al educador seguir explorando una línea de trabajo didáctica sino que invita al visitante a volver al espacio museográfico...suerte de lazo con lo ya conocido y con lo nuevo del que todos somos presa cuando nos gusta la "primera parte".

El problema de cada día
Cada vez que empieza un nuevo capítulo de una historia aparece un problema por resolver, en general aparecen dos tipos de situaciones: un misterio para investigar (puede estar relacionado con lo fantástico) o algún rescate por realizar. Este uso del conflicto como motor del relato provoca búsquedas de respuestas en los espectadores. Aunque no lo expresen en voz alta, aquello que está en tensión con la armonía de la historia es lo que pulsa para encontrar una solución posible para esa situación particular que sucede en un espacio particular.
El uso del problema es una de las prácticas más usada en los talleres literarios de los años 70 en la Argentina. Un ejemplo es el grupo Grafein que proponía el uso de "vallas" (los problemas) que achicaran el rango de búsqueda de respuestas para conjurar el temor de la hoja en blanco. De esa manera, sostenían, se potenciaba la "inventividad" y esas trabas se convertían en "trampolines".
El desafío es encontrar problemas potentes capaces de hacer que la obra de Arte no quede como detalle sino que logre protagonismo. Problemas capaces de proponer un pensamiento crítico sobre la pieza. Va una cita de Maite Alvarado que analiza este tipo de estrategia en la escritura
"A través de la resolución de problemas de lectura y escritura, que plantean desafíos de orden cognitivo y convocan conocimientos diversos (retóricos, lingüísticos, enciclopédicos), se desarrollan habilidades de lectura y escritura y habilidades más generales, vinculadas a la metacognición y a la flexibilidad que es propia de la creat
ividad y del pensamiento crítico. (Alvarado, 2003)

Espiando por la cerradura
Van dos ejemplos que salieron publicados en las 1as Jornadas Internacionales de Educación del Centro Cultural Recoleta (Argentina)

"Miss. Toktok está tranquilamente desempolvando su colección de figurines de porcelana inglesa cuando sopla un viento que la acarrea a kilómetros de su pequeño salón adornado de flores. El cabello desgreñado y completamente desorientada, la viejecita se despierta en un extraño cubo blanco cuya única salida es un misterioso vorágine luminoso en el cual entra en seguida. A su gran sorpresa, la dinámica vecina del Palacio de Tokio se encuentra de nuevo en su salón adornado de flores. Pero mientras que todo le parece igual, se da cuenta que todo cambio…"

"Los padres de Kevin Cocoboule han sido capturados por el horrible motociclista Mortadello Cox Rider. El joven Kevin cuenta con el apoyo de Miss Toktok para ayudarle a recuperar a sus padres. Mientras que investiga muy cerca del lugar de la desaparición, la viejecita cruza a Mortadello Cox Rider piloteando su fantástica motocicleta. Nuestra investigadora trata atraparle pero ya que sólo tiene como vehículo su pequeña bicicleta rosa, su intento falla. Sin embargo la viejecita no se da por vencida: se va a comprar un verdadero bólido."

*Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de París. Página oficial
Alvarado, Maite: (2003) "La resolución de problemas". En Revista Propuesta Educativa. Nro. 26, Buenos Aires, FLACSO.

18/12/10

En un Museo de España de cuyo nombre no me puedo acordar...

Me paro a observar una visita, hay niños, obras de arte y un guía muy simpático. Pregunta por un cuadro en donde aparece una sombra sugerente. Los chicos contestan y aparecen imágenes muy distintas. El educador escucha, estimula, da pie y aparecen nuevas respuestas. Ese detalle en el que no habíamos reparado se escapa de la tela y explica lo no imaginado antes. La escena es bellísima y una empieza a pensar en sus propias sombras, en las cosas que lleva "pegadas" en la vida, en la silueta real de nuestro paso por el mundo, en..., en...El guía retoma la palabra, "Bueno, ahora les voy a decir la verdad, hay algunos que acertaron y otros que no..." y con emoción dice la respuesta "correcta" ¿Cuál es? la que pensó el autor al hacer la obra.
Los niños que coincidieron con el pensamiento de ese pintor desconocido se alegran por su capacidad adivinatoria, los otros nos sentimos en falta. De pronto la sala vuelve a ser sala y las verdades que volaban por los aires son obligadas a ocultarse en una lata que lleva la etiqueta "Idea de artista".

La gran sombra (circa 1805). Autor: Johan Heinrich Wilhem Tischbein (1751-1829); acuarela, 36×23 centímetros. Landesmuseum für Kunst und Kulturgeschichte, Oldenburg

La importancia del final

No hay dudas de que ese final resignifica la escena anterior. Al dar una única respuesta como válida convierte al resto de ideas en equivocación. El cierre de la actividad es la que provoca esta sensación de que existe una sola posibilidad y de que el resto sólo fue parte de un juego que allí se acaba. José Sanchis Sinisterra* explica cómo los finales de las obras teatrales nos hacen leer de nuevo todo lo visto. Sostiene que ese momento es muy delicado porque la súbita vuelta a la realidad del cierre del telón hace que se potencie su capacidad de iluminar el resto de la pieza, “... la drástica interrupción del flujo discursivo, la súbita-aunque prevista- caída en el vacío semántico, (...) [sobredimensiona] la significación y el valor de la secuencia precedente, que pareciera entonces irradiar un efecto retroactivo hacia la totalidad del texto transcurrido. ‘Resonancia’ llaman los narratólogos a ese efecto(...)”(Sanchis Sinisterra, P78). El problema de darle sólo entidad de "verdad" a la palabra del artista es que excluye las voces personales y puede hacernos pensar en el Arte como un lugar en donde lo íntimo no tiene lugar.

*Dramaturgo y director teatral español

Sanchis Sinisterra, José, “Cinco preguntas sobre el final del texto” en Clases Magistrales de Teatro contemporáneo, Atuel, Buenos Aires, 2003

Mis finales favoritos
No supe hasta grande que en las distintas versiones de Caperucita cambiaban los finales, no era lo mismo que el lobo muriera a que quedara vivo por ahí, tampoco que Caperucita finalizara sus días en la panza del enemigo a que el leñador hiciera su aparición, menos que hubiera un segundo lobo (la versión de los Grimm) ni que Caperucita se escapara con una soga (versión folklórica). La historia podía ser una tragedia absoluta o una simple historia de aprendizaje. Los finales de los libros y las películas que siguen son algunos de los que, a mi juicio, son capaces de hacer resonar la historia precedente de una manera potente.
  • "La triología de Nueva York" de Paul Auster
  • "Cómo me hice monja" de César Aira
  • "Ensayo sobre la lucidez" de Saramago
  • "Madame Bovary" de Gustave Flaubert
  • "Seda" de Alesandro Baricco
  • "Sexto sentido" de M. Shyamalan
  • "Cuando Harry conoció a Sally" de Rob Reiner
  • "El padrino. Parte III" de Francis Ford Coppola
¿Cuál es su lista de finales inolvidables?

11/12/10

De cómo perderse en un Juego de pistas- Museo Nacional del Prado y "la Caixa"

Caminando por el Museo del Prado encuentro dos mujeres que sostienen camperas y caras de esperar, a sus pies cuatro chicos completan una actividad, tienen la panza contra el piso y pocas ganas de terminar. Pregunto dónde se las dieron, "En informes, en el piso 0, por la entrada de los Jerónimos". Es tarde, las puertas están por cerrar, mi marido que está cansado, el Museo que es demasiado grande, los guardias que contestan de manera confusa, yo que..."¿¿¿Dónde está informes???". Camino rápido y bastante más también. De pronto la epifanía, traspaso una puerta, giro y las letras esperadas escritas en el frente de un escritorio. Como una atleta me encamino hacia la meca deseando que el cronómetro sea más lento que mis pies. Lo logro, apoyo mi mano sobre la fórmica, miro a la señorita y pido la actividad impidiendo que en el aire de las palabras escape mi agitación, "Lo siento, pero no quedan más".
(Nota: La pieza la conseguí finalmente, pero no puedo revelar el cómo. Voy a dejarlos con la intriga y lo lamento, doy permiso para que imaginen respuestas correctas y de las otras también, aunque si incluyeran algo relacionado con marcianos o dragones quedaría encantada.)

El material
La propuesta es realizar actividades en torno a dos recorridos, "Contar historias" y "Mirar sin parar". En el post de hoy voy a hacer comentarios sobre el primero de ellos que empieza con una pregunta: "¿Cómo cuentan los cuadros una historia, si sólo tienen el espacio dentro del marco para representarla?".
Es interesante este inicio en donde se pone al descubierto la tensión de la imagen qu
e invita a la contemplación y los relatos que cuentan acciones que se suceden en el tiempo y por tanto nos llevan a querer avanzar. Esta brecha, como la llama Daniel Goldin hablando de los libros álbum (Guzmán, 2000), se relaciona con lo que ocurre en los libros ilustrados en donde la escena representada nos pulsa a dejar la hoja quieta y el relato nos llama a dar vuelta la página. La pregunta es qué ocurre en el medio, de qué manera dialogan la imagen con el relato, qué aporta cada una a la otra...no es neutra la coexistencia de esos dos modos de lenguaje...Propongo pensar en lo que nos ocurriría si quisiéramos interpretar dibujos de una tribu que no dejó nada escrito y de la que no se conoce la tradición...*También puede servir recordar lo que nos sucede al ver ilustraciones de diferentes autores sobre un mismo cuento.


Los cuadros elegidos

Se seleccionaron cuadros anteriores al siglo XX que cuentan las historias de distinto modo. En la primera se analiza un tríptico de Memling (1479-80) en donde la narración se representa en forma de secuencia que aparece de izquierda a derecha, en la segunda aparece una obra de Patinir y Massys (1520-1527) en donde se ven varias escenas en un mismo espacio, la tercera es un retablo de Juan Rodríguez de Toledo (c 1415) que ordena las imágenes de manera simbólica y la cuarta un cuadro de Goya (1814) que muestra un instante de toda la historia.
Me gusta ver que el criterio de elección no sea cronológico, no porque tenga en sí algo de malo, sino porque me parece que puede potenciar esta búsqueda de las diferentes maneras de relatar. Como en "Los sueños de Akira Kurosawa" o "Noche en la Tierra" de Jim Jarmusch se presentan momentos separados que van a estar unidos por un tema en común, en este caso la manera de contar una historia.

Para seguir pensando
Diseñar itinerarios es parte de la práctica de las visitas, poder entender que el modo de seleccionar es parte del discurso es una manera de poder aprovecharla y elegirla en relación con lo que queremos contar. Existen recorridos con muchas obras y otros que incluyen sólo una, ahí van algunos ejemplos:
En torno a un tema- Museos Vivos- MNBA
La pieza del mes- Museo de La Alhambra o de la semana Museo Internacional del Estudiante
En relación a una idea o teoría- Atlas ¿Cómo llevar el mundo a cuestas?- Reina Sofía
En relación a un personaje ficcional Palais de Tokio- Miss Toktok
Las obras aparecen todas al mismo tiempo y se analizan mientras se narra una historia Museo del Traje-España- "El sastrecillo valiente"



*Bucear por las páginas del "Codex Seraphinianus" es una manera de vivenciar eso. ir a datos de wikipedia